6 claves para decidir si tu hijo debe estudiar en vacaciones o descansar
En este artículo descubrirás cómo decidir si tu hijo debería estudiar en verano o descansar, una duda muy habitual en muchas familias cuando llegan las vacaciones.

Llegan las vacaciones, cierran los colegios… y aparece esa duda incómoda que muchas madres y padres compartimos: ¿Debería mi hijo estudiar en verano o descansar?
Por un lado, queremos que descansen, que disfruten, que recuperen energía. Por otro, no podemos evitar pensar:
“¿Y si olvida todo lo que aprendió?”
“¿No sería mejor repasar en vacaciones para empezar el curso bien?”
Si tú también estás entre esas dos aguas —el deseo de cuidar y el miedo a que “se quede atrás”— este artículo es para ti.
Aquí no vas a encontrar una respuesta única, porque cada familia, cada niño y cada situación es distinta.
Pero sí te ofrezco 3 argumentos a favor y 3 en contra de estudiar durante las vacaciones escolares, y al final encontrarás una serie de preguntas clave que te ayudarán a adaptar todo esto a tu realidad familiar. Para que este verano no sea una lucha… sino una elección alineada con lo que de verdad necesitáis.
3 razones para que tu hijo estudie durante las vacaciones de verano
1. Evita el “vacío de verano”
Cuando pasan muchas semanas sin contacto con los contenidos escolares, es normal que los niños olviden parte de lo aprendido.
Un repaso ligero puede ayudar a mantener activos ciertos conocimientos, especialmente si ha habido dificultades durante el curso.
2. Mantiene una rutina suave
No se trata de estudiar todos los días, sino de mantener una pequeña estructura: leer juntos, escribir un diario, hacer juegos matemáticos…
Estas pequeñas rutinas pueden facilitar mucho el regreso al cole.

3. Refuerza su seguridad
Repasar sin presión durante el verano algo que durante el curso le ha resultado difícil puede darle confianza.
Muchos niños llegan al nuevo curso con menos miedo cuando han tenido tiempo en verano para practicar.
3 razones para que tu hijo NO estudie en verano y priorizar el descanso
1. El descanso también es aprendizaje
El cerebro necesita pausas para asentar lo aprendido.
De hecho, se ha demostrado que el descanso es esencial para consolidar lo que se aprendió durante el curso.
Jugar, aburrirse, moverse libremente y conectar con la familia también son formas de crecer.
No todo el desarrollo ocurre frente a un libro: a veces, lo más importante pasa cuando dejamos de exigir.
2. El riesgo de rechazo aumenta si el estudio se impone
Si tu hijo ya está cansado o ha tenido malas experiencias durante el curso, forzarle a estudiar en verano puede aumentar su resistencia de cara al próximo curso.
A veces, lo que más ayuda es dejar de empujar.

3. El aprendizaje no siempre implica estudiar
Las vacaciones son un momento perfecto para desarrollar otras habilidades: cocinar, construir, planear viajes, negociar con hermanos, explorar la naturaleza…
Todo eso también es educación.
Preguntas clave para decidir si debe estudiar o desconectar en verano
Para tomar una decisión que realmente se adapte a ti y a tu familia, necesitas mirar más allá de los argumentos generales.
Aquí tienes algunas preguntas para ayudarte a reflexionar desde tu propia realidad:
1. ¿Cómo es vuestro verano?
- ¿Cuánto tiempo real de descanso tenéis entre el fin de curso y el inicio del próximo?
- ¿Cuántas semanas son de vacaciones reales, sin actividades, tareas ni compromisos familiares?
- ¿Qué necesita tu familia más ahora: estructura o flexibilidad?
2. ¿Cómo te sientes tú?
- ¿Te queda energía para estudiar con tu hijo o hija durante las vacaciones?
- ¿O tú misma necesitas desconectar y no asumir más responsabilidades por ahora?
- ¿Por qué quieres que estudie: por miedo al siguiente curso, para que refuerce lo aprendido, porque te parece lo normal?
3. ¿Qué necesita tu hijo en este momento?
- ¿Ha terminado el curso con sensación de logro o de frustración?
- ¿Muestra señales de agotamiento, inseguridad o rechazo hacia el aprendizaje?
- ¿Qué actitud tiene tu hijo/a frente al estudio cuando no hay presión?
👉 Si quieres entender por qué tú y/o tu hijo habéis llegado al verano tan cansados, aquí te dejo este artículo sobre las causas que generan el estrés a la hora de los deberes.
4. ¿Qué tipo de aprendizaje queréis vivir este verano?
- ¿Qué otras formas de aprender existen más allá de los cuadernos?
- ¿Podrías integrar el aprendizaje de forma natural: cocinando, jugando, conversando?
👉 Si quieres ideas concretas para integrar el aprendizaje sin cuadernos ni presión, aquí te comparto otro artículo: Cómo aprender jugando durante las vacaciones
5. ¿Qué contexto escolar y cultural influye en vuestra decisión?
- ¿Cómo es el sistema educativo en el que está tu hijo o hija? (¿más tradicional, más flexible, muy exigente?)
- ¿Qué se espera de él o ella en su colegio: rendimiento, autonomía, resultados, participación?
- ¿Qué se espera de ti como madre o padre: seguimiento constante, tareas en casa, acompañamiento emocional?
- ¿Sientes que estás actuando por lo que tú crees necesario… o por lo que el entorno espera?
Entonces… ¿estudiar en vacaciones o descansar este verano?
Después de leer estos 6 argumentos y responder a las preguntas, quizás no tengas una respuesta definitiva. Y eso está bien.
Porque lo importante no es si tu hijo estudia o no, sino qué te hace tomar esa decisión.
¿El miedo o la confianza?
¿La exigencia o el cuidado?
Recuerda: no necesitas hacer lo “correcto”.
Solo necesitas hacer lo que tenga sentido para ti y tu familia en este momento.
Estudiar en vacaciones de verano puede ser útil… o no.
Todo depende del momento vital, la historia escolar, la relación con el aprendizaje y el ambiente familiar.
Tú decides.
Yo solo te acompaño con preguntas y perspectiva, para que lo que hagas, lo hagas con conciencia.
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